TRATAMIENTOS CON LÁSER CO2

¿Qué es el láser de CO2?

Es un dispositivo láser que emite una luz de una longitud de onda de 10.600 nm y cuya diana de impacto es el agua de los tejidos. Su aplicación sobre la piel produce la eliminación instantánea del agua tisular y la fulguración de la zona de impacto. Habitualmente se emplea para eliminar lesiones cutáneas exofíticas -que sobresalen- (queratosis seborreicas, fibromas, nevus melanocíticos intradérmicos…) o bien para realizar la destrucción de lesiones de profundidad intermedia (dermis), como los xantelasmas, las hiperplasias sebáceas o los puntos de Fordyce.

Sin embargo, posee muchas otras indicaciones. Entre ellas destaca la aplicación de la modalidad “fraccionada” del láser de CO2, que se emplea para el rejuvenecimiento de la piel y también para el tratamiento de cicatrices (de acné, por quemaduras o quirúrgicas). Con la modalidad fraccionada, en vez de emitir un único rayo de luz, este se divide en numerosos haces que impactarán dentro del área a tratar, dejando columnas de piel tratadas intercaladas con columnas de piel normal. Se asemeja a la forma en que sale el agua en una ducha: cuando giramos hacia un lado la “alcachofa” del grifo sale un único chorro potente de agua, y cuando lo giramos hacia el otro el chorro se divide en muchos otros que individualmente son más débiles que el primero. El fraccionamiento del láser permite aumentar la seguridad y la comodidad del proceso conservando un elevado índice de eficacia.